Fin a la negra historia y camino de esperanza

Tras muchos años […]

Tras muchos años de amargura, infamia y maltrato a nuestra historia, el Real Zaragoza por fin pone fin a su más negra historia. Con la marcha de Agapito Iglesias y la llegada de la Fundación Zaragoza 2032 se abre un nuevo camino de esperanza.

Mucho se ha sufrido, demasiado, seguro que muchos de nosotros hemos creído en algún momento, por muy duro que nos pareciese, que el Real Zaragoza se nos moría entre las manos. Y cerca ha estado.

Por parte de nuestra peña siempre hemos estado apoyando todo tipo de movimientos contra el anterior mandatario que tanto daño nos ha causado. Se ha estado en manifestaciones, se ha colaborado con pancartas, con tifos. Se ha formado parte de comisiones contra la directiva, aunque por diferentes motivos nada de esto llegó a buen término. Seguramente tanto maltrato ha hecho tirar la toalla a muchos antes de tiempo. Hechos que a todos no deben llevar a recapacitar, ya que hasta que no hemos estado con un pie en el abismo no hemos sido capaces de unirnos y responder con la fuerza necesaria, como fue el día 17 de julio que será recordado como el día que el zaragocismo se unió para decir que seguía vivo.

Si duros han sido los últimos años de la era Agapito mucho más lo han sido los últimos meses con la dramática “venta” del club. Dimes y diretes que sólo han llevado a que hasta el último momento todo estuviese en el aire. Sin duda un calvario para cualquiera que siente estos colores. Hay gente que quedará marcada por su lucha hasta el final por intentar derrocar a quien sólo intentaba ganar dinero con el sufrimiento de nuestro club, que se han desgastado hasta el último día para abrir el camino hacia lo que al final se ha conseguido.

También hay quién quedará marcado pero de manera muy distinta por haber sido artífices de la más negra historia, sembrando de mentiras y bochorno los últimos y agónicos días.

Pero ahora se abre una nueva etapa que sin duda debe hacernos más fuertes, olvidarnos de rencores y remar todos a una, no podemos caer en los errores que nos han llevado a las puertas de la desaparición y como siempre se ha demostrado que con la unión de la afición Zaragoza es capaz de superarlo todo.

Al final se ha conseguido, cada uno ha puesto su granito de arena. Unos con dinero, otros con su tiempo pero todos con el corazón, sólo así se ha podido llegar a conseguir que el león resurja de sus cenizas. Ahora de nuevo es nuestro momento. Quienes han apostado fuerte por salvar al Real Zaragoza merecen el reconocimiento de su afición volviendo a llenar las gradas de la vieja Romareda. No puede ser de otra forma. Y sin duda entre todos con ilusión y esfuerzo el león volverá a rugir más fuerte que nunca.

Una vez más se ha vuelta a demostrar que ¡¡ZARAGOZA NUNCA SE RINDE!!