Desde Logroño, con Amor…

Con su permiso […]

Con su permiso y tal y como lo describió Woody Allen, es un amor desde la distancia…

Esta no son cuatro historias; es la breve narración de como se puede seguir desde el estrecho margen del espacio algo que llevas en el interior.

Por inquietudes que no precisan mayor narrativa, sufro en las mías carnes lo que tantas gentes de bien padecen. No tengo fiebre, no tengo disnea, no tengo edemas en extremidades…pero lo sufro, doctor. A esas gentes de bien van dirigidas estas líneas. ¡Tengo Zaragocismo!

Desde la tierra del vino, aquel terruño que todos conocemos por las botellas del granado licor, observo a mi, nuestro, Real Zaragoza. Una vez, seguro que vosotros también, escuché “la distancia es el olvido”; nada más lejos. La distancia persevera los sentimientos ya enquistados en un corazón peleón. Otro año, duro sea, nos toca malvivir en el llamado “infierno” de la liga. ¿Merecido se lo tienen? La respuesta es sí. ¿Nos lo merecemos nosotros? Está clara la respuesta…

recopa95Este año dos mil catorce, estamos a un año de celebrar el vigésimo aniversario del mayor triunfo del equipo de nuestra ciudad, la consecución del campeonato de la Recopa de Europa. Muchos de nosotros lo vivimos en primera persona, allá en las Galias. Otros lo disfrutasteis en nuestros televisores (lamentablemente en la 2). Y otros, los más jóvenes, habréis oído hablar de un gol que metió un tal Nayim…
Hazañas aparte, no escribo para deleitarnos del pasado, sino para presentaros un presente. Un presente que, visto desde La Rioja, dista mucho de aquel Real Zaragoza. Un Real Zaragoza que era el paradigma de como hacer bien las cosas. De como romper un “bipartidismo” cansino y machacón. Este año sufriremos, sufrimos vaya, los pendencieros avituallamientos que nos malmete la dirección de este equipo. Sin embargo, y desde la distancia, os advierto de una verdad: ¡el año que viene estaremos en Primera! Y no lo digo yo, que está claro que algo tengo de subjetividad, lo dice todo Logroño.

Este equipo, que parece que empieza a despertar, no se merece trastear con lugos, mirandas y alcorcones varios. Vivo en una ciudad que ha sufrido uno de los mayores despropósitos que puede padecer un equipo de fútbol, que no es otro que desaparecer por las deudas. Sin embargo, tengo la dicha de poder deciros que estiman mucho al Real Zaragoza. Una ciudad partida en dos, con su “sociedad deportiva” o su “unión deportiva” tiene clara una cosa: el Real Zaragoza es de Primera.
Echo de menos aquellas fechas en las que podíamos llamar “derbi” a un Zaragoza – Logroñés, y en el que festejábamos por la Laurel lo que luego recibíamos por el Tubo. Aquí también se echa de menos…

logronesAquellos que peinamos canas (yo ni eso), recordamos el “Gooooooooool en Las Gaunas! Tiempos pretéritos que, sin embargo, se me hacen muy presentes.
No quiero, nos no lo merecemos, luchar en esta liga. El Real Zaragoza se merece llenar su Romareda; cantar sus goles al Madrid; festejar sus Copas. Por eso os escribo, porque no quiero un “Logroñés” en Zaragoza. No quiero, no.

Nos queda mucho sufrimiento, muchos peros y sobre todo muchas dudas, pero, ante todo os quiero recordar las líneas de aquellos billetes de mil pesetas (y Galdós): “ y entre los muertos habrá siempre una lengua viva par decir que Zaragoza no se rinde!