PREVIO – Historia del fútbol Aragonés

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ORIGEN DEL REAL ZARAGOZA. EL DEBATE

En los tiempos tan duros que vivimos los zaragozistas, con el cuerpo de nuestro club invadido por una tenia, por un alien que lo tiene sulsido, no le deja crecer, al contrario, lo tiene al borde de la extinción, sin parar de menguar, en la Uvi y con varias situaciones de extrema unción, aún quedan motivos para celebrar ser, de traza tan única como unívoca, amantes de este equipo. Siempre comento a modo jocoso que cuando se enfrentan los dos únicos aspirantes a esta liga, yo pregunto que si pueden perder ambos.

Y cuando digo amantes lo digo con todas las consecuencias, el vínculo que siento con el Real Zaragoza, brinca de lo trascendente. El sentimiento es de pasión, de auténtico y sincero amor, pues quiero a este equipo, casi e insisto en el casi, más que a mi propia mujer. Esta pasión zaragozista es fruto tanto de la vocación personal como de la tradición, pues mi buen padre, ya socio que acudía al campo de Torrero, me llevó a la Romareda, Gran Vía arriba, a la que eché una garrada detrás de otra, sentándome en sus rodillas hasta que le invitaron de manera amable a que dejara de colar al crío (yo) y me sacó un abono infantil. Ya ha llovido ya …

Todo esto que cuento, ocurría cuando la magnífica época de esa histórica delantera compuesta por Canario, Santos, Marcelino, Villa y Lapetra daba sus estertores y tras establecer la década más gloriosa de nuestro equipo, tristemente descendió segunda división.

El regreso entonces, a su correcto sitio en Primera del Zaragoza fue tan fulgurante como emocionante, tal y como recordaba el sabio Felipe Zazurca en estas mismas páginas, en la anterior edición de esta revista.

Tras esos recordados brincos de alegría de José Luis Violeta “El León de Torrero” al confirmar el empate del Elche ante el ya campeón Oviedo en Altabix, toda una generación de zaragozistas conoció a nuestro equipo en primera, hasta llegar a los lamentables tiempos actuales, que una infame gestión nos tiene habitualmente al borde del abismo.

Por supuesto el carné y el amor zaragozista, lo conservo hasta la fecha, aunque durante los más de diez años en los que, al principio por estudios y después por trabajo, una vez que inicié mi carrera profesional en Tve desde 1988 y en Antena 3 Tv desde 1993, fue mi amada madre quien acudía y disfrutaba con él en La Romareda animando al Zaragoza.

Ser conscientes de la realidad histórica y trascendencia del Real Zaragoza, para memoria general, para la de los que hace tiempo escogimos que éste es nuestro equipo, y para los jóvenes que apenas han conocido sus últimos y miserables últimos años, es justo y necesario, más que la doctrina.

Es por ello, que no queda otra que felicitar y agradecer tanto a AupaZaragoza. com como a Aragón Radio la reciente celebración de un debate abierto al público en torno a la cuestión primigenia de cuando nacimos como equipo de fútbol, de cuál es nuestro origen. Fue sin duda un acto excelso, bello en sí mismo, enriquecedor y de los que nos hacen crecer como personas y como aficionados a este deporte y especialmente a este club, el que tuvo lugar el pasado día 14 en el auditorio José Luis Borau de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión.

En un emocionante debate moderado en su primera parte por el maestro de periodistas Paco Ortiz Remacha y en la segunda por su primer espada José Carlos Franco, los ponentes fueron de postín y tuvieron la virtud de explicarse como libros abiertos del zaragozismo.

Pedro Ciria, autor de “El sueño de ser grandes: Historia social del nacimiento del fútbol en Zaragoza, 1903-1936”, mi admirado tocayo Ángel Aznar, ex- presidente del club a quien yo recuerdo haberle votado democráticamente y autor del básico “El largo camino hacia la Recopa”, mi viejo camarada en la perenne defensa de esta tan caínita tierra, aragonés de pro y exconsejero del club José Luis Melero, el periodista de raza y excompañero mío en el tristemente extinto Diario 16 Aragón Pedro Luis Ferrer, coautor del imprescindible manual de Zaragozismo “Real Zaragoza (1932-1995)” de Mira Editorial y Felipe Zazurca, forero Falçao en Aupa Zaragoza, que sin duda como demostró en sus intervenciones conoce muy bien, desde la legalidad vigente, la Historia del Real Zaragoza,.

Al respecto de la solución a la cuestión planteada en el debate, la tesis aceptada de manera general es que el club de nuestros amores surge de la fusión entre el “avispa” Iberia y el “tomate” Zaragoza un 18 de marzo de 1932. Pero a pesar del tiempo transcurrido y la información transmitida en tan interesantísimo y fundamental debate, sigue quedando un intríngulis tremendo ante datos como que un partido lo juega el Iberia y el siguiente el Zaragoza C.D.; pero el estadio es el mismo (el del Iberia), los jugadores son los mismos (los del Iberia), y los directivos son los mismos (los del Iberia). Uy, uy, uy! que todo invita a concluir que no fue una mera fusión sino una absorción “de tapadillo” (cambiando la indumentaria a la actual) para evitar asumir las deudas de los “tomates”, tesis defendida por Pepe Melero, que incluso portaba en su chaqueta una antigua insignia del Iberia y que yo mismo, en mi modestia habitual, apoyé públicamente y no reblo. Ja, ja!

A la que tras el gran debate de los ponentes de la mesa abrieron al pueblo, a los zaragozistas asistentes en la Grada, el micro del programa imprescindible Tiempo Extra, y la gentil Olga Torres me lo hizo llegar en primer lugar, grazias!, no me privé en proclamar mi punto de vista. La solera y antigüedad de nuestro club no se debe limitar a la historia oficial. El actual equipo “Real” Zaragoza es una mera continuidad de Iberia S.C. que en las tres primeras competiciones de fútbol español disputó la segunda división, estando a punto de ascender en dos de ellas, pues sólo el average se la impidió, Por cierto; Perenne Gloria a su dirigente José María Muniesa factótum de la primera liga de fútbol española, vilmente asesinado en 1936.

Y desde luego, como idealista y defensor del componente romántico del origen de este deporte a lo que no renuncio es a pensar que, además de los maravillosos partidos del Zaragoza Football Club del Conde de Sobradiel en 1903, de lo que no cabe duda alguna es que los primeros partidos del Iberia en 1917 los disputó con las camisetas gualdinegras que José María Gayarre guardaba de la histórica Gimnástica de Zaragoza que comenzó la Historia de nuestro club en su campo de la Química en 1913. Sin llegar a ser tan bastardo en la Historia como tantos otros clubs españoles, yo me siento centenario, tanto o más que esa rubia que montada en un caballo blanco vendía coñac. Querid@s camaradas Zaragozistas; Aupa y Feliz Centenario!

Ánchel “Látigo” Cortés.

Productor y Académico de Televisión

Abonado del Real Zaragoza nº 1728